Los estudios en Conflictología y Armoniología, desarrollan los conocimientos y habilidades necesarias para que un tercero, calificado e imparcial, pueda hacer un diagnóstico acertado de una situación de conflicto e intervenga en su resolución aportando alternativas pacíficas y consensuadas.

Con éstos, conocerás los métodos alternativos para la resolución de conflictos, a fin de capacitarte para ejercer un rol preponderante dentro de tu comunidad al conseguir la armonía entre las partes en disputa y arribar, en la mayoría de los casos e idealmente, a una conciliación.

Estos estudios tienen un campo de aplicación humano y social por lo que se basan en el desarrollo del conocimiento de la psicología humana, la comunicación, la sociología y las normas jurídicas; además, incluyen un componente de historia debido a la convicción de que “los pueblos que conocen su historia son los pueblos que evolucionan…”

El estudio de la conflictología tiene como fin el conocimiento de los “Métodos Alternativos de Resolución de Conflictos" que se definen como una gama de herramientas que pueden ser utilizadas en la solución de conflictos de forma extra judicial. Entre estos métodos, los principales son: la negociación, la mediación, la conciliación y el arbitraje.

La diferencia entre estos métodos radica sustancialmente en dos aspectos: 1) quiénes participan y 2) quién decide. De manera que en la negociación participan las partes involucradas (con o sin acompañamiento) y deciden dichas partes; en la mediación además de las partes involucradas participa una tercera persona quien ejerce el papel de facilitador de la comunicación y finalmente deciden las partes; en la conciliación esta tercera persona además de ejercer un papel de facilitador de la comunicación propone posibles soluciones y deciden las partes en base a dicha propuesta; y en el arbitraje participan las partes y una tercera persona (el árbitro) es quien, al ser requerida, decide sobre el asunto. Leer más.

La definición de estos métodos se puede hacer de forma general de la siguiente manera:

1) La negociación vincula a dos o más actores que tienen la voluntad de buscar un acuerdo para dirimir sus divergencias y evitar así una confrontación.

2) La mediación es un método que funciona a través de la actividad de un tercero neutral que ayuda a las partes a buscar una solución al conflicto que enfrentan.

3) El arbitraje se puede concebir como la forma civilizada de justicia privada; mediante este método se encomienda la solución de un conflicto a un tercero quien es escogido de común acuerdo por los interesados y quien es ajeno a los intereses de las partes. Este medio alternativo está contemplado en la mayoría de las legislaciones del mundo. El Laudo Arbitral tiene carácter vinculante; es decir que es de aplicación obligatoria, es equivalente a una sentencia y puede ser ejecutado de manera forzosa por los Tribunales Ordinarios de Justicia.

4) La conciliación es un mecanismo utilizado para la solución de diferencias; este método requiere la intervención de un tercero neutral y calificado a quien se denomina conciliador. Este mecanismo constituye un acto jurídico mediante el cual, las partes en conflicto se someten, antes de iniciar un proceso o en el transcurso de él, a un procedimiento conciliatorio con la ayuda de un tercero que puede ser el juez, otro funcionario público o un particular y el acuerdo al que lleguen tendrá efectos de cosa juzgada. Leer más.

En cuanto a las experiencias en el campo de la resolución de conflictos en otros países Kjell-Ake Nordquist escribe lo siguiente:

La teoría y la práctica del involucramiento de un tercero en procesos de conflicto – en todos los niveles de la sociedad- ha ciertamente desarrollado diferentes perspectivas y métodos alternativos, en las últimas décadas. Cuando, por ejemplo, se trata de disputas de familia o procesos por delitos menores o faltas y de la consiguiente práctica de rehabilitación en estas situaciones, la mediación se ha convertido en años recientes en la forma establecida del manejo de conflictos en muchos países. Básicamente, ésta viene a ser un acercamiento estructurado y voluntario entre las partes, a partir de un plan de rehabilitación.

En conflictos a nivel de comunidades, o de una sociedad entera y de su identidad, y no menos importante en conflictos armados en marcha, el involucramiento activo de un tercero se ha convertido en una práctica común en décadas recientes a través de numerosas iniciativas de la sociedad civil…una propuesta conocida en el desarrollo de esta iniciativa ha sido, por ejemplo, el establecimiento de talleres de resolución de conflictos y de otras formas de facilitación y mediación por particulares o pequeños grupos con experiencia en procesos populares y de participación ciudadana.

Las legislaciones de la región hispanoamericana en su mayoría contemplan centros de mediación y conciliación, ya que estas son alternativas válidas y aceptadas dentro del Estado de Derecho. Sin embargo, la implementación de centros privados de resolución de conflictos, que se encuentren adscritos al sistema gubernamental apunta a ser un importante conducto complementario a la vía judicial, propiciando la economía de tiempo y recursos, y constituyendo un factor relevante de la modernización de la Justicia.

Es necesario para América Latina contar con el propósito permanente de la construcción de una cultura de paz, la cual requiere, entre otros aspectos, el ajustamiento de la sociedad a una nueva concepción de Justicia, que incluye personas capacitadas que puedan conducir a las partes hacia la solución de sus conflictos por la vía pacífica, arribando a soluciones inter partes, mediante la utilización de la estrategia “Todos ganan”.

Además, lo anterior coadyuvaría al desarrollo y a la erradicación de uno de los males que más afecta a la región: la violencia. En general, los índices de violencia en América Latina actualmente son altos. En esta región multiétnica y multicultural, la violencia muchas veces puede ser definida como aquella en que los conflictos se resuelven tomando la justicia por mano propia; esto es debido básicamente a dos factores: uno, la falta de cultura jurídica a nivel general y dos, el abarrotamiento del sistema judicial de los países.

Ya hace algunas décadas que terminaron los conflictos armados en la región, y más recientemente en Colombia, y sin embargo existe un incremento de la violencia que se ha manifestado en los distintos estratos sociales. A este respecto Cristina Churruca Muguruza de la Universidad de Deusto (España), escribe:

Un estudio realizado por la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (CRIES), muestra que si bien la tendencia a los conflictos armados entre estados tiende a decrecer, en América Latina la tendencia a que surjan conflictos violentos por razones internas (tanto políticas como sociales y/o étnicas) o por procesos transnacionales (migración, transnacionalización de redes criminales, expansión de conflictos domésticos) apunta a incrementarse…

Según estadísticas la mayoría de los países de América Latina sufren en la actualidad de saturación en sus sistemas de administración de justicia y aglomeración carcelaria. Leer más. Esta realidad justifica la necesidad de contar con personas que puedan ofrecer sus servicios para encontrar soluciones alternativas a los conflictos que se presentan en los distintos ámbitos de la vida en sociedad y así poder aliviar el abuso que se hace del derecho a la tutela judicial, debido a que, en la mayoría de los casos, no se utiliza tal derecho como un último recurso sino como el primero, conllevando esto un "aprovechamiento innecesario de recursos públicos".

Al concluir tus estudios, habrás desarrollado las herramientas conceptuales y metodológicas que te permitan desempeñarte profesionalmente en este campo, y habrás desarrollado las habilidades necesarias que te permitan gestionar la solución de conflictos en distintos ámbitos: étnico y comunitario, ambiental, familiar, patrimonial, escolar, laboral, penal y otros no judicializados, pudiendo participar en procesos de resolución de conflictos mediante la utilización de métodos alternativos que indefectiblemente coadyuvan a la construcción de una cultura de paz.

 

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